martes, marzo 04, 2008

Una sola palabra

En la vida hay un dicho popular cuyo origen se pierde en la nube de los tiempos y que refiere a los objetivos genéricos de un ser humano en su paso por este mundo y reza así:

"En esta vida hay que plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo"


Conozco personas (muchísimas) que sin empacho dicen que plantaron arbolitos en el parque de su colonia cuando cursaban la escuela primaria; o que ya cumplieron una de las cosas al escribir su libro, refiriéndose con ello a la presentación de su tesis académica y algunos otros comentan que ya tienen un hijo e incluso más de uno y que ya casi cumplen con aquel refrán.

Si me remito al post de aqui abajito,
Fondo y Forma y profundizamos tan solo un poco, entonces la cosa se clarifica y no es tan simple (y primitivo) como plantar arbolitos en el parque de la colonia, escribir la tésis académica y tener un hijo o dos o tres.


No lo explicaré. (al menos no hoy, no ahora, no en este momento; ya lo haré después con oportunidad)


Solamente lo resumiré con una sola palabra que retumba, todos los días, a todas horas, en las paredes de mi cráneo y en lo mas profundo de mi corazón tratando de salir y desbordarse de mi ser






"La mayoría de los hombres y mujeres llevan vidas tan penosas en el peor de los casos y tan monótonas, pobres y limitadas en el mejor, que el afán de escapar, el ansia de trascender de sí mismos aunque solo sea por breves momentos es y ha sido siempre uno de los principales apetitos del alma."


Aldous Huxley, Las Puertas de la Percepción, 1954.




6 comentarios:

VITOCHAS dijo...

Mira, entonces todo el tiempo estuve equivocado. Yo pensé que la frase era "siembra un árbol, luego fúmatelo y después viaja". ¡Demonios! lo malo de no poner atención.

Y en cuanto a la cuestión de la trascendencia, pues qué puedo decir. Todos en el fondo, o en la forma, tenemos ese ánimo. Surge -si hemos de creerle a don Miguel de Unamuno- del sentimiento trágico de la vida; de saber que nosotros, los que en realidad articulamos estás palabras valiendónos de nuestros dedos, estamos atrapados en la carne finita, que un día habrá de perecer.

El problema es que queremos trascender a través de la memoría, de lo natural o de un tercero inocente que no sabe que es traído a la existencia para cumplir el ansía de inmortalidad de sus padres.

Es interesante, porque el grado de conciencia sobre la finitud puede llevarnos, o a la desesperación, o o al nihilismo; a creer que nada es para siempre y que, como decía aquél poema nahuatl, todo está sólo un poco aquí.

Yo soy de los complicados. Aún sigo pensado como lograr mi propia trascendencia.

Buen texto.

Saludos
Víctor

Elmo_Jhones dijo...

¿De verdad será necesario, permanecer por lo menos un timpesito en la memoria de otros despues del apagón?

No se por que, para mi si lo es, pero, no puedo encontrar un argumento razonable para justificarlo.

Ni hablar, yo le agregaría al refran, una cancioncita.

Princesa encantada dijo...

hola woww hermoso post, me haz dejado con la boca abierta, no sabia eso, y acabo de aprender algo nuevo y fantastico



saludos

malasuerte dijo...

no se como pero cuando pensaba en esa palabra llegue hasta este post. y sin llegar a ser presuntuoso se q estoy en la memoria de varias personas, el problema es saber si he tracendido en sus vidas. en este mundo dejamos: adn (nustra marca distintiva en el mundo, si tenemos hijos), el recuerdo de nuestra persona en alguien mas (bueno, malo, y hasta dejar un recuerdo creado por la necedad de dejarlo {si, sigo en contacto con la vieja q me boto} pero en alguna forma aveces obligamos a los demas a recordarnos, y la tracendensia si es q la alcansamos ,donde noe s un recuerdo si noq logramos cambiar algo (para bien o para mal) y aun q solo se sabra hasta q hayamos muerto y no nos enteremos si logramos tracender, en definitiva prefiero vivir buscando tracender q ser solo una sombra mas de este mundo.... este blog es de lo mas chingon q hay podido leer felicidadez amigazo

Fanny dijo...

Trascender... nada más cierto
Y también nada más cierto que las personas por regla casi general se toman ese dicho de forma MUY literal, lo cual obviamente es incorrecto.
Hay que dejar nuestra huella en este mundo, por los motivos adecuados, por dejar una enseñanza, por dejar una marca que cambie al mundo, o al entorno en el que estamos... tal vez de forma pequeña, pero siempre un cambio, es un cambio.
Dice mi padre que si las cosas que valen la pena se hicieran fácilmente, cualquiera las haría

Morganita dijo...

onde andas chiquirrin???


aaaaaaaaaaaaaaa


onde estan mis besos???


te extrañoooooooooooo